Antes de leer alguna entrada de "Cierto personaje acusado de alta traición":

16 de mayo de 2012

Almuerzo

Hay una señora boliviana que ayuda a cuidar a mi abuela. Hoy, mientras almorzaba, dijo: ...al final, se juzga, los bebés que has matado y todo eso. Yo quedé un poco descolocada, no pensé que ella hablara abiertamente de esos temas, me pregunté si ella había escuchado hablar algo a mi abuela, quizás sí, la señora habla sin filtro, ella habla de cosas que solo ella sabía.

13 de mayo de 2012

Atardecer

Estaba pensando en escribirte, me dan ganas de escribirte una carta en papel. Me fijé en que me cuesta hilar ideas, recordarlas hasta que puedo escribirlas, me siento un poco molesta por aquello. Ya sé, más o menos, el día de mi regreso, espero que no sea tarde. Celebraremos los cumpleaños que me perdí, no creo que sea tarde para eso, nunca es tarde para compartir cigarrillos liados a mano, tabaco en pipa, cerveza, alcohol [sonrisa], cri du chat, summertime; lo espero con ansias.

Tensión

Por los tesoros que encontré, me di cuenta que lo único que poseen mis padres de mí son las fotografías de cuando era muy niña, porque de grande, no permití que me fotografiaran, perdieron la oportunidad de capturar mi imagen tal cual la querían por años.

12 de mayo de 2012

Solitario

Recordé, de un golpe, lo que era vivir con mis padres; no es agradable, nunca es agradable. Tengo deseos de largarme ¿regresaré?... digamos que podría quedarme mucho tiempo y solo se mediría en postres engullidos, nada qué recordar, escabullirse por la noche a fumar. No me motivaba el café de allá, el de acá tampoco. Extraño a mi gato.

10 de mayo de 2012

Encuentros

Mi madre piensa que está en sus manos enseñarme algo, enseñarme a hacer algo, lo comenta con sus amigas, por teléfono, alcancé a escuchar que no quería dejar que me marchara. Dijo "ella quiere escribir, nada más", eso es malo. Ah. 

8 de mayo de 2012

Palillos

Estaba pensando en revolver mi bebida con un palillo, uno de esos para tejer pequeños chalequitos de lana, como los que teje mi madre para su nieto que conoce poco, un obeso mocosito que jamás pasará una navidad con ella. No tiene sentido que discutamos sobre los sueños, los deseos navideños que mi madre suele pedir, hacerse cargo de asuntos en los que no puedes intervenir no vale la pena, ya llevas demasiados deseos muertos sobre la espalda, esos que, al pasar el tiempo comienzan a incomodarle, los expresa en forma de preguntas que incomoda, hieren, enojan. Estando triste no puedes hacer mucho, a veces repito "... a mí nada me interesa, nada necesito, nada me atrae", si fuese cierto, quizás no estaría tan triste.

26 de abril de 2012

Resolviendo entuertos II

Sé que viste mis mensajes, sé que ya están rotos. Las letras son elementos que la gente no quiere ver en sus calles, no entiendo por qué. Las esquinas presencian mi tristeza, el invierno es viento y lluvia, locura. Pienso que es una buena época para hacer cosas, escribir, aprender, mirar al cielo y maldecir. Debí decirte la frase que tanto me repetiste, debí saber que era el momento adecuado para gritarte y golpear tu rostro con la palma de mi mano extendida, esa mano grande de dedos desviados. Leía "Pigmeo", cuando acabé quería golpear al malnacido de Palahniuk [sonrisa], quizá algún día pueda resolver mis asuntos, robándole uno de sus famosos patitos de goma. ¿Murciélagos? en Chuquicamata también había y jamás los vi.

19 de abril de 2012

Sorteo catarina


¿Sabes? estuve a punto de ser aplastada por un automóvil que retrocedía, me aplastó contra el portón de madera que intentaba abrir infructuosamente. A pesar de lo cerca que estuvo de dañarme –sentí el apretón en los brazos y costillas-, no sucedió nada grave. Aunque me asusté y permanecí asustada hasta horas después del incidente, no es algo de qué preocuparse. No se me pasó por la mente una recopilación mal hecha de los eventos que marcaron mi vida desde mi nacimiento, siempre pensé que esa estupidez provenía de gente que alcanzaba a anhelar algo de su vida antes de su muerte, gente con demasiado tiempo para morir. Un suspiro de alivio vino acompañado por un golpeteo en la ventana trasera polarizada, unos golpecitos con los nudillos de la mano derecha. Mi madre se bajó del automóvil y me preguntó si estaba bien, mi padre se preguntaba qué sucedía (como si él no hubiese estado manejando el dichoso vehículo). Mi corazón latió rápido, más a prisa que cuando tengo un orgasmo, más deprisa que cuando dejo que mi bicicleta se deslice sin frenos en una bajada.  Y como dicen por ahí “en conclusión, esta había sido una lotería rara, rara”.

22 de febrero de 2012

Resolviendo entuertos I

No tenía idea, estaba bien. Las personas se movían muy rápido, las palabras me excitaron, las tuyas, las primeras que se pronunciaron en voz alta, con rabia, alentadas por el alcohol y no sé qué otro estimulante. He leído comentarios que jamás debieron escribirse, he escuchado pequeños susurros que tampoco quise oír. Tengo que estar siempre conversando con las personas, pidiendo explicaciones, expresando mi ira mediante movimientos serpenteantes, cambiar, intercambiar, recibir, callar. ¿Has mirado las calles? ¿las paradas de autobús?, ahí estuve intentando encontrarte. [Suspiro].