El muchachito loco y borracho se levantó porque intuyó que el tren pasaría frente a él, se acercó a las líneas y cerró los ojos para sentir en sus entrañas el golpeteo de un orgasmo ¡el sonido cosquillear a través de sus pies!.
El joven rostro de facciones tranquilas esperando el paso del tren, con los brazos extendidos al cielo, respirando cada vez más rápido y el tren a pocos metros de su cuerpo; el árbol quieto, el árbol joven, el árbol acariciado por las brisas anuales.
La hambrienta tierra gemía por recibir un nuevo hijo...
El muchacho loco y borracho saltó esquivando por poco el paso del tren, su rostro estaba húmedo por el sudor, sus piernas temblaban. Bajo la protección de quien le observa se queda dormido ¿en realidad duermes mi querido caminante?.
Las calles estaban vacías, en la madrugada sólo los suicidas cruzan los puentes.
[Final de la primera parte]
Antes de leer alguna entrada de "Cierto personaje acusado de alta traición":
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2 de marzo de 2011
29 de diciembre de 2010
De amor y paranoias [XVIII]
Me senté sobre la lavadora como solía hacerlo, me embriagué sola como solía hacerlo, se solucionó mi rabia y mi pena. No estoy segura de por qué las cosas se han salido de ¿control?, quizás son predicciones que no se han cumplido y me ponen nerviosa, es como caminar sobre gelatina a medio cuajar, te hundes a veces, pero puedes salir a la superficie luchando un poco. Dices cosas y me pregunto si los columpios no extrañarán mi risa en las noches, estoy llorando en silencio y parece no importar a nadie, soy algo inútil y me caigo seguido, tengo problemas cuando quiero caminar sola.
12 de diciembre de 2010
De amor y paranoias [XVII]
El color gris del cielo parecía brillante y claro, tanto ayer como hoy. Las conversaciones son inútiles, son innecesarias. En mi hogar el rojo y el verde estaban por todas partes, afuera el gris, dentro de mí un blanco sucio…
Lejos del lugar en donde te sientes cómodo no se pueden hacer muchas cosas. Las últimas veces que sentí un roce cálido no estaba consciente de que sería la última vez ¿qué te dice eso? ¿qué dirá el silencio que se cuele entre mi piel y mi ropa?.
Lejos del lugar en donde te sientes cómodo no se pueden hacer muchas cosas. Las últimas veces que sentí un roce cálido no estaba consciente de que sería la última vez ¿qué te dice eso? ¿qué dirá el silencio que se cuele entre mi piel y mi ropa?.
23 de noviembre de 2010
De amor y paranoias [XVI]
La fuerza del ojo, del ojo oculto, del ojo prohibido. Mientras hablabas traté de guardar en lo más profundo de mi memoria los ligeros cambios en tu voz, los gestos fuertes de tus manos, la imagen de tu frente tensa intentando deshacerte de todas las cosas que tenías metidas en el cuerpo. ¿Cómo es que me fascina esa voz fuerte que a veces sobrepasa tu templanza?.
4 de noviembre de 2010
De amor y paranoias [XV]
¿Cuantas veces, mi querido caminante, tus miradas se han cruzado con las mías?. Corriendo en un bosque, en un cerro de canal turbio, entre árboles y malezas, desde el puente al otro lado del camino, subir y bajar, buscar frutos en un camino sin final. No quiero saber del mundo, de las cosas que pasan allí afuera, me atemoriza salir a las calles porque la gente sigue burlándose de mí.
24 de octubre de 2010
De amor y paranoias [XIV]
¿Qué sucede conmigo mi querido caminante?, todas las cosas que existen me molestan, me dañan. Siento que las personas respiran como un ser gigantesco, me siento intimidada a sus pies, no puedo dormir tranquila porque siento que el monstruo me observa… ¿me seguirá si intento huir?. La solución es evitar salir de mi casa, encerrarme en la habitación que nadie conoce, acariciar a mi gato porque me da buenos consejos, mirar por la ventana esperando no ser encontrada y eso es todo. ¿Seguirás conmigo esta medianoche y la que sigue?.
9 de octubre de 2010
De amor y paranoias [XIII]
¿Cuántas veces van ya? ¿cuántas no van a suceder jamás?. Las historias que te contaban cuando niño eran ciertas, mirabas al cielo y allí estaban tus deseos ¿qué piensas ahora de todo eso?. Pides que tu amante parezca otra persona, sienta de otra manera, te susurre distintas palabras al oído; caprichos de la muchacha de los ojos verdes, los cascabeles no parecen muy importantes ahora. Vagando en mis sueños he descubierto que ya no temo a las cosas que antes me atormentaban ¿a qué temo entonces? ¿cuál será mi límite si no tengo ambiciones, si no tengo miedo?.
27 de septiembre de 2010
De amor y paranoias [XII]
Toda la noche y todo el día, ¿puedes quedarte conmigo algunas noches más?, no te pregunta tu madre por las ausencias prolongadas, los rieles aún son largos y caminas sobre ellos excitándote con el sonido del tren; a mí también me emociona mi querido caminante, no sabes cuanto.
15 de septiembre de 2010
De amor y paranoias [XI]
Querido caminante ¿cuántas noches han pasado ya?. Cartas, excitantes cartas que espero con ansias. Esas noches de ocio sobre la cama angosta de nuestros deseos sexuales me han enseñado a escribir manteniendo un ritmo, palabras que se escapan de mis dedos, que pujan para atravesar mi piel ¡cobran vida en mis cuadernos, en mi diario!. Muchachito ¿también escribes como si tu vida dependiera de ello?.
12 de septiembre de 2010
De amor y paranoias [X]
Mi mano seguía sosteniendo la suya, nunca lo hago con fuerza -solo lo necesario para mantener nuestras manos juntas-. Cuando la noche te permite mirar al cielo sin parpadear es hora de caminar por calles que jamás habías visto, las siluetas de los árboles cobijarán al desesperado caminante ¡te permitirán seguir adelante aunque tiembles de miedo!. Sigue mi querido caminante, no te quedes en mi cama esta noche.
31 de agosto de 2010
De amor y paranoias [IX]
Caminé a paso ligero sobre las calles, empuñé mis manos alrededor de los cascabeles que cuelgan de mi mochila porque quería escuchar los pasos del muchachito que a ratos caminaba más cerca ¿quién de los dos escapaba? ¿a qué lugar?. Había pétalos de rosa en mi camino, recogí uno y lo llevé cuidadosamente entre mis dedos, lo acaricié hasta que ya no lo sentí como algo ajeno a mi cuerpo. Las estatuas jamás me habían parecido solitarias, solo en aquel momento que cada una de ellas me dedicaba una mirada melancólica; todas observaban también al muchachito de mirada decidida, esas bellas mujeres le regalaban su bendición. En una calle solitaria y medio iluminada me detuve a recuperar el aliento, inspiré profundamente y el muchachito se sentó a mi lado, le regalé el pétalo. Me quité las zapatillas y seguí caminando, no quería seguir a su lado porque acabaría por golpearlo. Caminé tan rápido como me lo permitían mis pies descalzos, subí por el camino de los cantos nocturnos y temí haber perdido al muchachito en alguna calle cuadras atrás. Casi decidí terminar mi loca carrera sola, pero me detuve, lo esperé y tomé su mano; seguimos juntos colina arriba.
6 de agosto de 2010
De amor y paranoias [VIII]
No tienes motivos para escapar así, lo sabes. Yo sé cómo detenerte, pero elegí no hacerlo, si te detengo no sabré qué decirte luego ¿haz lo que desees? ¿por favor hazlo? ¿no escapes de mí? ¿qué quieres hacer? ¡vamos, sabes que no soy así!… y las preguntas se agolpan en mi mente, sigo confundida; si a ambos nos gusta ¿por qué decides detenerte y huir?. No pienses ¡hazlo!, los impulsos se presentan por algo, las cosas están allí con un motivo, los deseos se sienten porque deben ser atendidos. La sangre me hierve a veces porque decido guardar silencio viendo que caminas calle abajo a paso veloz ¡¿qué piensas mientras el viento desordena tu cabello en plena huida?!. Mi ojos perdieron la visión de tu cuerpo y mi mente se resignó a aceptar esa imagen como la última de ti ese día. Lo único que tengo de ti es ese olor que llevo en el pecho; sabes que el tacto de las caricias se borra pronto, pero el olor nunca se va ¡jamás dejará mi cuerpo! ¡jamás se borrarán las marcas!.
De amor y paranoias [VII]
Una flor amarilla y otra roja, el pasto medio húmedo -una vez más-, el sol molestando como siempre, el aire que pasa rápido acariciando la piel que queda expuesta. Mis ojos permanecen cerrados la mayor parte del tiempo, temo perderme en esa otra mirada llena de… ¿qué es lo que tiene esa mirada?. Le miro, nos devolvemos esas miradas llenas de curiosidad, observamos nuestras manos mantener una posición por demasiado tiempo, no tengo que pensarlo ¡todos aquellos gestos están grabados en mi piel!. Caricias que jamás pensé me gustarían están en cada centímetro de mi pecho, cada gota de aquel brebaje está ahora en mi boca, el olor de su cabello ¡todo aquello! ¡todo eso! ¡ahora!.
22 de julio de 2010
De amor y paranoias [VI]
Vi a las golondrinas volar a ras de suelo, pude ver claramente el ojo delineado de azul de una tórtola, sentir el cosquilleo de las hormigas que se subían a mis piernas y el suave golpeteo de las hojas caídas del pimiento sobre mi ropa.
¿Sabes? enfermo o no, tienes un aire encantador. Yo de tonta y egoísta quiero hacer mil cosas, observarlo todo, sertirlo todo, hacer mío todo aquello que me agrada ¿soportarías algo así?. Y todas las miradas que cruzamos se hacen pocas ¿o son suficientes? ¡como sea!, eso me basta para admitir y cautivar, para permitir y retribuir. Si estoy alimentándome de todo esto ¿es bueno seguir haciéndolo?.
¿Sabes? enfermo o no, tienes un aire encantador. Yo de tonta y egoísta quiero hacer mil cosas, observarlo todo, sertirlo todo, hacer mío todo aquello que me agrada ¿soportarías algo así?. Y todas las miradas que cruzamos se hacen pocas ¿o son suficientes? ¡como sea!, eso me basta para admitir y cautivar, para permitir y retribuir. Si estoy alimentándome de todo esto ¿es bueno seguir haciéndolo?.
8 de julio de 2010
De amor y paranoias [V]
¿Qué significa que sientas ganas de sonreír todo el tiempo mientras corres, saltándote las precauciones antes de cruzar las calles, sosteniendo con una mano tu pequeño bolso de color azul y empuñando la otra mano alrededor del celular para que no caiga del bolsillo de tu chaqueta, ignorando a la gente que no comprende tu felicidad, tomándote las imperfecciones de la acera como desafíos a tu alocada carrera, para llegar a algún lugar en dónde te espera alguna otra persona, escuchando el leve tintineo de tus aretes, el latido de tu corazón y tu respiración acelerada?
SE-CRE-TO.
SE-CRE-TO.
16 de junio de 2010
De amor y paranoias [IV]
Lo esperé como siempre, no tengo que mirarlo o llamarlo, él sabe que estoy ahí. Patines y patinetas estáticas, estatuas y árboles paseando por las calles solitarias. El viento corre como agua ártica y aguantamos ese frío, desafiamos a la lluvia, nos burlamos de la luna, jugamos a caminar por las calles desiertas. Los besos fugaces son parte del embrujo, no lo esperaba y no pude detener ese momento, me quedé con tu olor algunos segundos, sonreí, sonreí, sonreí y me dormí feliz.
Agoté las lágrimas de tres vidas y tú las aguantaste todas ¿qué piensas? ¿qué quieres? ¿dónde estás?, quiero verte.
Agoté las lágrimas de tres vidas y tú las aguantaste todas ¿qué piensas? ¿qué quieres? ¿dónde estás?, quiero verte.
13 de junio de 2010
De amor y paranoias [III]
El cielo era extraño. Todos los semáforos en rojo calle abajo. Muchas parejas caminando, sentadas, paseando, abrazadas, felices. Los árboles protegen todo, sus hojas secas están en todas partes. Se acerca y no puedo evitar sonreír. El aire corre frío e intento proteger mis manos, las manos rudas cruzadas por largos rasguños y es que algún gato salvaje decidió atacar. No tengo razón para envidiar a las parejas que se pasean, yo vivo una historia mejor.
30 de mayo de 2010
De amor y paranoias [II]
Una vez le dije a un tipo: ¡me largo! Voy a lanzarme de un puente. Lo grité con tanta rabia que me dolió la cabeza, después todo el cuerpo. Salí caminando rápido de la biblioteca, nadie se atrevió a seguirme. En aquel entonces mi voluntad no era tan fuerte, el miedo se apoderó de mí y terminé encerrada en mi habitación, deprimida.
La segunda vez que se me antojó ir a un lugar alto, estaba acompañada. El muchachito se sentó mirando a los autos que venían del norte, yo estaba sentada frente a él, mirando su rostro. Estaba nerviosa, no atiné a disimular mi mirada, un par de veces me sorprendió observándolo. ¿Cómo puedo estar segura de sus pensamientos?. No había pensado en que me agradara su compañía, no me había planteado siquiera que alguien pudiera llegar a gustarme tanto. Sentí tristeza porque caminaba rápido delante de mí. Estaba nerviosa cuando sentí que caminaba alejado de mi cuerpo. Sentí ganas de llorar porque parecía ignorarme. Mi corazón se movió por rabia, y es que no podía decirle lo que tenía ganas de decirle. Sentí miedo al rechazo ¿y si le asustaba mi compañía? ¿y si me rechazaba y se iba encolerizado?. Temí besarlo porque un rechazo me destrozaría completamente ¿sería atrevido intentarlo?. Estando a su lado siento la calidez del primer amor ¡y lo es!, es un amor inocente, suave, lento, no tiene ese carácter obsesivo de mis amores anteriores.
[28/Mayo/2010]
La segunda vez que se me antojó ir a un lugar alto, estaba acompañada. El muchachito se sentó mirando a los autos que venían del norte, yo estaba sentada frente a él, mirando su rostro. Estaba nerviosa, no atiné a disimular mi mirada, un par de veces me sorprendió observándolo. ¿Cómo puedo estar segura de sus pensamientos?. No había pensado en que me agradara su compañía, no me había planteado siquiera que alguien pudiera llegar a gustarme tanto. Sentí tristeza porque caminaba rápido delante de mí. Estaba nerviosa cuando sentí que caminaba alejado de mi cuerpo. Sentí ganas de llorar porque parecía ignorarme. Mi corazón se movió por rabia, y es que no podía decirle lo que tenía ganas de decirle. Sentí miedo al rechazo ¿y si le asustaba mi compañía? ¿y si me rechazaba y se iba encolerizado?. Temí besarlo porque un rechazo me destrozaría completamente ¿sería atrevido intentarlo?. Estando a su lado siento la calidez del primer amor ¡y lo es!, es un amor inocente, suave, lento, no tiene ese carácter obsesivo de mis amores anteriores.
[28/Mayo/2010]
29 de mayo de 2010
La lluvia no es suficiente, ni las amapolas, ni las palabras.
Llegué a casa y me sentí fatal. Me preparé un café, le agregué vodka y canela. ¿Por qué dejé pasar el tiempo? ¿por qué permití que siguiera mojándose bajo la lluvia?. Las lágrimas me dejaron cansada, por las noches no se puede dormir bien si lloras. ¿Por qué me siento sola? ¿por qué siento que voy siempre detrás de alguien?. Y el gato ronroneaba sobre mis piernas, las manos me temblaban, la cabeza me daba vueltas, sentía que mi cuerpo se fundiría con el aire y desaparecería. ¿Qué estoy haciendo? ¿por qué siento que no hice lo que debía?. Tocaba mi cabello mojado y recordaba su rostro. Mojada pareces más mujer -esas palabras nunca dejarán mi memoria-. Soy estúpida al pensar que tenemos una historia común ¿quién se enamoraría de una estúpida?.
27 de mayo de 2010
De amor y paranoias [I]
Iba muy adelante, caminaba rápido ¿por qué?. Intenté alcanzarlo, a mitad de camino me arrepentí. Intenté alcanzarlo otra vez, caminé rápido. Tenía ganas de abrazarlo, igualé su paso, terminé asustándolo. Él parecía caminar sobre otra dimensión, con pasos ligeros.
Esperaba sentado, mirando las estrellas y el cielo que se nos venía encima.
Cae ¿cae?, quiere subir o bajar, hacer mil cosas, desear, preguntar.
Y mi loco sueño continúa, no quiero despertar.
Esperaba sentado, mirando las estrellas y el cielo que se nos venía encima.
Cae ¿cae?, quiere subir o bajar, hacer mil cosas, desear, preguntar.
Y mi loco sueño continúa, no quiero despertar.
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