Antes de leer alguna entrada de "Cierto personaje acusado de alta traición":

24 de julio de 2026

Me revienta que cuestionen mi amistad

Hace algunos días (a propósito del desastre climático) muchas personas me escribieron para preguntarme si estaba bien, también yo lo hice (a las personas que creí pudieran estar más complicados); por lo demás, lo de siempre, publicar convocatorias de voluntariado, centro de acopio y campañas varias. No acostumbro a publicar mucho mensaje o contenido propio, sé que otrxs ya hacen eso, no he inventado nada, no es posible hacer algo nuevo, creo que valoro el trabajo que otros hacen para rrss y les comparto sus publicaciones cuando me parece importantes porque yo escogí no hacerlo. 
La persona que me escribió me preguntó si yo estaba bien y terminó escribiendo "¿Somos amigas?" Hace rato que estoy agotada, pasé algunos meses durmiendo poquísimo, comiendo mal, solo trabajando desesperadamente porque el futuro se ve poco auspicioso; todo por miedo, creo. No tener tiempo para asuntos que no tengan que ver con trabajo me ha costado también, he perdido relaciones sociales, tengo muy poco contacto con mis amistades, no encuentro el momento de conversar tranquilamente con alguien y me duele, me cuesta vivir sin tener momentos en que pueda salirme de mi trabajo. 
Esta persona, luego de mi respuesta, comenzó a contarme un montón de cosas, resumiendo algo como que haber tenido un conflicto con otra amiga, la ha perjudicado de tal modo que siente que la gente (sus amistades) les están echando tierra a su tumba... Que intentan desaparecerla, negarle espacios, negarle ayuda y más encima la están enterrando viva: yo no me preocupé, me enojé (y con cada mensaje, me enojo más).
Que esta persona me meta en el mismo saco que esa gente horrible me hace sentir muy mal, especialmente porque mi ausencia solo se explica por el ritmo vertiginoso de mi trabajo; por circunstancias en que un amigo se sentiría feliz por mí (por tener trabajo y mantenerlo aún en las crisis) o se sentiría preocupado por mí (porque pucha que me veo mal por el cansancio y el desgaste que esto me ha significado). 
Pensando durante estos días -entre mensaje y mensaje de uno y otro lado-, no dejo de sentirme mal: me siento enojada porque esta persona me compara con otras personas que han actuado (en el trabajo y la vida) de modos abominables. No me interesa que ahora mismo se sienta mal por el desastre climático (que es lo más probable) y que ande diciendo weás que no corresponden solo porque se siente mal: no tiene idea de cuánto la quiero, al parecer no valoró nunca lo que hice por ella, nuestra amistad vale menos que callampa y no es capaz de entender que estoy tan tan metía manteniendo mi trabajo que apenas tengo tiempo de dormir. 
No, yo no soy de las que se enojan y te dejan de saludar, tampoco hago bandos y no tengo un comportamiento sectario, tampoco voy a dejar de mencionarte (incluso si llegara a odiarte porque sé el valor que tiene lo que haces), tampoco te voy a negar un dato o una conexión; yo no soy así, no lo fui antes y, mucho menos, me comportaré así ahora. 
En algún rato incluso pensé en contarle todas las veces de este año y los años anteriores en que la mencioné, la recomendé, la recordé o sentí ganas de ir a visitarla (y no pude); incluso recordarle las veces en que fue a ver a otras personas y a mí no, las veces en que ni me meó estando en el mismo espacio o las veces en que se fue de tarro con cosas que le conté esperando cierta confidencialidad (porque eran cosas muy personales y que me tenían muy complicada); después me pregunté ¿Para qué? Cuestionar mi amistad es grave, no me lo merezco; comparme con un montón de gente asquerosa me ofende; que me reclamen weás, lo tolero de gente que está cerca de mí, que sabe de mí, que se preocupa por mí.  

4 de julio de 2026

¿Cómo puedes odiar algo que tú mismo has creado?

Por una pega que hice el año pasado, este año me pidieron hacer otra pega similar; me pagaron 70 lucas por revisar (en una semana) una novela breve, después la misma paga por reunirme con el autor (porque no SUPO cuándo detenerse con las correcciones). El año pasado hice una pega similar por 70 igual, me parece; un cuento de los dos libros que revisé era una pesadilla. A las dos páginas le tuve que decir a la autora "tu texto está muy mal, necesito meterle mano sin preguntarte cada vez que pille algo porque no voy a alcanzar a terminar en el plazo, tiene muchos detalles (eran horrores), bla bla bla ¿Me das permiso para editarlo, o sea, meter mano, incluso hacer cirugía?". Yo sentí mucho miedo cuando decidí preguntarle, me imaginé que la autora pelearía conmigo, que no le gustaría, que se quejaría... Ya cuando le dije y me dijo "sí" (sin agregar mucho más), me preguntaba por qué no había peleado conmigo, yo esperaba que fuera más CELOSA o protectora con su texto o su "visión creativa" o lo que fuera. Yo igual soy autora y me aterrorizaría que alguien me dijera que mi texto está tan mal que requiere meterle mano, yo preguntaría las razones, le pediría que me explicara cada punto malo, le pago un sánguche solo para tener a esa persona contenta mientras lo acribillo a preguntas hasta entender qué tipo de texto horrible amerita tanto esfuerzo de la otra parte. Nop. La autora -al parecer- confiaba ciegamente en mí porque ya le había corregido y comentado los otros textos del libro y parecía conforme; o a ella le interesaba medio pepino el texto, más bien buscaba el resultado (que terminara rápido para ver su libro en la realidad, tener su libro en la mano, sacarse fotos y vivir la gloria de una presentación, algo así). La autora quedó conforme con el resultado, yo me sentí aliviada, terminé a tiempo y se publicó el libro; cobré y me fumé la plata. 
Tuve la fortuna de ver la presentación de ese libro (por casualidad), fortuna porque soy muy sapa, me produce muchísima curiosidad la gente (a ella nunca la vi en persona hasta el día de la presentación) y, quizás, quería entender cuál era la razón de esa actitud tan desapegada. Ah, olvidé mencionar que la autora también me dijo en algún momento del proceso, que "no recordaba bien la historia" porque se había tardado mucho tiempo en terminarlo y escribió no más, a ciegas, me dio a entender que lo "vomitó", sin control, sin filtro, dejó todo en el texto como cayó, no revisó, no corrigió, no hizo nada después de terminarlo, incluso lo dejó a su suerte mientras lo escribía. Ah, weno -me dije-, quizás eso contribuye a que la autora acepte mi comentario, mi sugerencia de meterle mano (incluso cuando le borré un montón de texto para que mantuviera la coherencia, incluso cuando le omití un montón de texto que no aportaba a la trama, incluso cuando le cambié partes completas porque eran malísimos). La autora se delató como autora inédita en la presentación y todo su entorno se comportó como se comporta el entorno cercano de una autora inédita. Nada nuevo en todo caso. Me hizo gracia verla vestida de gala (a media tarde de un día domingo), me hizo gracia que la presentadora (se notaba que eran amigas) le preguntara sobre su "proceso creativo" y que la autora respondiera hablando un montón sin decir nada, me hizo gracia que la familia le regalara un ramo de flores, me hizo gracia hojear el libro físico y que justo el que tomé tuviera las páginas cambiadas, malas (de la página 1 a la 25 bien, luego el final, luego de la 26 a la treinta tantos; algo así). Todo eso me hizo gracia porque lo viví también, es verse, reírse de tu recuerdo, reírte de tu "primera vez" y mezclarse entre el público porque no es tu momento, sino el de alguien más. 
Ahora reviso otro libro, creo que cobré poco y tengo muuuuchas sospechas de que la autora usó IA. Hay párrafos completos que, hace diez años atrás, me hubieran dado un ataque de risa porque no tienen ningún sentido de lo mal escritos que están; ahora me da rabia y no puedo dejar de soltar insultos al aire, en serio me enoja. Las tonteras que estoy leyendo me obligan a pararme cada dos párrafos, soltar insultos en voz alta, fumar, "tragar" café y obligarme a volver al texto (con rabia); ok, hasta acá es la normalidad que vivo cada tantos meses y las quejas también son normales en mí (me quejo un montón por cualquier weá). Eso sí, encuentro imperdonable que la autora se equivoque en escribir el nombre (de cuatro miserables letras) de su protagonista en menos de 10 páginas y que después ni siquiera escriba el nombre con mayúscula... Estoy odiando profundamente hacer esto, sin embargo, creo que podría sacarle mucha plata al asunto: a la gente no le importa ESCRIBIR, lo que DESEA CON LOCURA es disfrazarse de AUTOR, PERFORMAR COMO LO HACE UN AUTOR (posar en una foto con un libro impreso) y GOZAR de que otros te llamen AUTOR rechazando lo único que te convierte en autor: ESCRIBIR. 
No soy capaz de sentir otra cosa que no sea rabia. 
Además, de rebote, ahora mismo creo que los dos libros que revisé (antes del que estoy revisando ahora), también fueron concebidos en la fría matriz de las alucinaciones de una IA; no puedo dejar de pensar en eso y me atormenta, pero todavía no entiendo bien qué siento y por qué lo siento. Ahora pienso que la mejor forma de asegurarme de que el texto es 100% humano es pedir los borradores, "pruebas" del proceso, hacer muchas preguntas sobre el texto y mandar a la conchetumare a quien se atreva a decir o confesar que usó IA.