Antes de leer alguna entrada de "Cierto personaje acusado de alta traición":

18 de noviembre de 2011

Notas a pie de página VI

De La senda del perdedor:

“-Henry Chinaski- anunció el director por el micrófono, y yo anduve hacia delante. Nadie aplaudió. Entonces un alma bendita entre los espectadores dio dos o tres palmadas. Había varias filas de asientos dispuestos sobre el escenario para los alumnos recién graduados. Nos sentamos allí y esperamos. El director pronunció su discurso sobre el tema de la oportunidad y el éxito en América. Al poco todo había acabado.”

Mi graduación fue el término de los peores meses de mi vida, con el discurso del director se acababan los conflictos con mis compañeros y profesores. Cuando dijeron mi nombre, se oyeron los aplausos de mi familia, cuando estaba sobre el escenario me sentía demasiado incómoda, mareada, enferma. No tengo imágenes claras de ese día, a mi madre se le ocurrió que debía sacarme los lentes para la ocasión. No sé cuánto duró, pero agradecí cuando todo acabó. No me gusta la gente y estar sentada en medio de los integrantes de cinco cursos, sus padres y familiares, profesores y niños de cursos inferiores, me dejó deprimida. En mucho tiempo no volví a hablar de eso.

16 de noviembre de 2011

Notas a pie de página V

De La senda del perdedor:

“Fuimos hasta el bulevar y entramos en un almacén que vendía chicle. Compramos varios paquetes y nos lo metimos en la boca. A él le preocupaba que su madre lo descubriera. A mí no me preocupaba nada. Nos sentamos en un banco del parque mascando chicle, y yo pensé, bueno, ahora sí que he encontrado algo, algo que me va a ayudar en los días venideros”.

Henry se refiere al alcohol, él lo probó muy joven y no lo dejó en toda su vida. Apenas dejé de vivir con mis padres, el alcohol fue un modo fácil de evadir mis problemas y la soledad, no puedo decir que bebiera demasiado, pero prefería “tomar” antes de juntarme con alguien a conversar. No es un asunto que me guste contar, pero de hecho nunca lo negué o traté de ocultarlo. Tal como a Henry, no me importaba ser descubierta, nunca intentaba tapar el olor ni parecer particularmente preocupada por las consecuencias de mi actuar. En primera instancia solucionó mis problemas, pero a medida que corrían los meses mi ánimo fue decayendo y como no, pues el alcohol brinda ayuda momentánea, pero te la cobra de modos extraños. Henry nunca dejó de beber, nunca se arrepintió y muchos de sus relatos están íntimamente relacionados con sus borracheras, yo dejé de beber sola y muchos de mis relatos están basados en madrugadas acompañadas de alcohol.

14 de noviembre de 2011

Notas a pie de página IV

De La senda del perdedor:

“Así que eso era lo que querían: mentiras. Mentiras maravillosas. Eso era todo lo que necesitaban. La gente era tonta. La cosa iba a ser fácil.”

En séptimo básico contesté algunas preguntas en base a experiencias personales, cada respuesta fue sincera y detallada. Algunas semanas después, mi profesora habló con mis padres y les explicó que tenía una autoestima baja, mis padres se enfadaron conmigo y desde ese entonces decidí mentir.
Para mi tranquilidad, las personas creían mis mentiras, de hecho les fascinaba cuando les contaba alguna historia, pude salir bien parada de muchos problemas por mentir descaradamente. Hace un par de años me hice consciente del asunto, mentía a cada momento, incluso sin obtener beneficios a cambio. Decidí expresarme sinceramente o guardar silencio, ahora cuando deseo mentir, escribo relatos sobre cualquier tema, la gente que lee mis historias me felicita por escribir mentiras.

13 de noviembre de 2011

Notas a pie de página III

De La senda del perdedor:

“Mi padre había empezado a no gustarme. Siempre estaba furioso por algo. Allá adonde fuéramos, siempre se metía en discusiones con alguien. Pero a la mayoría de la gente no parecía asustarla. A menudo simplemente se le quedaban mirando con calma, y él se ponía más furioso.”

Mi padre es, a los ojos del mundo, una persona bastante violenta. En muchas oportunidades se ha involucrado en peleas, aunque nunca sin provocación de por medio. Quiero aclarar que nunca ha sido violento con nosotros -la familia-, pero con las personas del exterior es capaz de reaccionar mal cuando le provocan. A medida que fui creciendo, me di cuenta de las diferencias entre nuestra familia y el resto. En mis años de adolescencia mi parecido con mi padre me trajo problemas y comencé a disgustarme con él. Ahora que está más viejo, se enfada con frecuencia, incluso porque no sonrío cuando me invita a pasear o porque peleo con mi hermano. Henry albergaba mucho odio en contra de su padre, principalmente porque lo golpeaba y nunca cumplió con su rol de padre, yo siento una amalgama de sentimientos hacia mi papá, él me ha dado la fuerza suficiente para afrontar cualquier desafío que me ha presentado la vida, pero constantemente tengo conflictos fuertes cuando tengo que pasar largo tiempo en su compañía. Hoy prefiero evitar las temporadas con mi padre.

2 de noviembre de 2011

Notas a pie de página II

Ordenando y conectando [esas cosas del proceso creativo].

[1/Abril/2010]

Y pocas veces tengo ganas de hacer, abandonarme algunos minutos en alguna escena construida a ciegas. “Snip snap” desde la cámara fotográfica encierran nuestra imagen para el bien de otros. Desde el papel aparece un mar de ideas entrelazadas de mal modo. Un salto, otro y otro. Pisadas que parecen negar el peso que sostienen, pasan minutos y esos cuerpos necios regresan a su posición original. 

Notas a pie de página I

Lo improbable de un “para siempre”.

[30/Marzo/2010]

Apaga las luces y los rostros desaparecen.
Caminaban con pasos inseguros, esos pies intentan guiar un cuerpo, esos dedos calientes que se encuentran con pedazos de un ser extraviado en la oscuridad. Un haz de luz amarilla permite ver sombras voluminosas, todos caminan, un paso al lado de otro, te mueves de un extremo a otro intentando sentir la duda de otros seis cuerpos.
Detente, del suelo al cielo y sin tener conciencia de ello, eres pieza única de una escultura viva, escena tras escena, una continuación de la otra, rostros juntos y la impresionante sensación de pertenecer a un universo que respira, transpira y siente.

30 de octubre de 2011

Otra de tantas

1.- El quejido de gato moribundo no dejó que los asistentes se concentraran... de todos modos no importaba.

2.- ¿Por qué no ponemos nombres de vivos a nuestras instituciones?, o mejor ¿es necesario que alguien muera para que nazca una iniciativa de "ayuda a poetas jóvenes"?

3.- Voces inadecuadas, sonidos erróneos, escucho cantar y no entiendo la letra de la canción.

4.- Me someto a los experimentos básicos de adultos con un computador, photoshop y mucho tiempo libre (no valió la pena).

5.- Marino ¿no será mucho?, hay poetas trepanados, lobotomizados ¡tú conservas aún todas tus extremidades, suenas feliz y encantado por las distancias!

6.- Bla bla bla bla, acaba de una vez; ha-bla.

7.- Paulo San París... risas querido, tienen un centro de estudios poéticos y no leen bien (aún).

8.- Escucho murmullos ¿molestan, distraen o entretienen? ve y pregunta a los asistentes.

9.- ¿Se tomará bien la crítica?, según leí ellos creen en la crítica... "Prohibido no criticar".

29 de octubre de 2011

¡Doscientas entradas!

¿Alguien me invitaría una cerveza por doscientas entradas?...
Saludos a mis lectores frecuentes, a los que dejan comentarios y a los que me invitarán alguna cerveza.

Aquellas cosas de una vida anterior...

Hace algunos días iba caminando sin destino y decidí desviar mi ruta hacia un callejón en que, desde lejos, se veían cajas con cuadernos y algunas bolsas de papel -aquellas bolsas rectangulares de cartón que dan ahora en las tiendas-, me acerqué muy emocionada por mi descubrimiento, después de todo uno no todos los días encuentra cuadernos destinados al basurero. El asunto se volvió triste cuando acabé de revisar todo lo que allí había, por lo menos diez cuadernos de alguna universitaria ordenadísima, dos agendas repletas de eventos, fotocopias bien corcheteadas, trabajos de clases terminados, carpetas con guías... la vida de una chica universitaria tirada a la basura. Si lo piensas es bastante triste: verás, la chiquilla, luego de dos años de esforzarse estudiando y yendo sagradamente a la universidad se da cuenta de lo que desea, ella quiere "pegarse un tiro", se despide de mascota, deja a su novio, guarda los objetos que representan mejor sus últimos dos años de vida y se va a buscar un lugar tranquilo. Dos semanas después sus padres se enteran, sus cuadernos les recuerdan a la hija que iba a ser su orgullo hasta que ambos muriesen, ellos deciden deshacerse de todo. Dos horas después pasa Pía, revisa todo y lo único que se lleva es un marcapágina que encuentra en una agenda del 2002, se lo mete al bolsillo, busca un cigarrillo entre sus ropas y camina sin destino en busca de feliz útil basura.

13 de octubre de 2011

Cosas que debes hacer algún día...

Un plaquette: dispuesta a hacer caso de los consejos de mi estimado Harry Moreno de "andar trayendo" mis textos, nace "Los ojos tristes de mis compañeras de cama", una historia que puedes leer en este blog (aunque el plaquette tiene una capítulo X a modo de cierre, además de las correcciones pertinentes).


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Una marioneta: este muñequito nació como una apuesta...

-¿Sabes hacer marionetas?
-Sí
-¿En serio? ¡como no me dijiste! a mí me encantan
-No es difícil...
-A que no puedes hacer una antes de la otra semana
-Bueno

[Dos días después]

-Ahí está
-... [sin palabras]